Imagen
Mano robot - mano humana
Fecha

Co-creación: relación entre lo digital y lo humano

Subtítulo
Vale la pena detenernos y reflexionar un momento en cómo la IA construye sus respuestas.

Comparte:

La inteligencia artificial no es un fenómeno reciente, pero algo ha cambiado en los últimos años: comenzó a formar parte de nuestra cotidianidad. Cada día recurrimos más a ella para encontrar respuestas, organizar ideas o simplemente preguntarle aquello que no sabemos. La usamos porque responde y, muchas veces, porque nos facilita el camino.

Sin embargo, vale la pena detenernos y reflexionar un momento en cómo construye esas respuestas. Los modelos de IA generativa se entrenan a partir de enormes cantidades de información digital y establecen relaciones estadísticas entre palabras, imágenes y conceptos. Esa información refleja también nuestra diversidad: en ella están nuestras creencias, representaciones y distintas formas de comprender el mundo.

Reconocer que la IA puede reproducir determinadas perspectivas culturales, ideológicas o de género nos permite acercarnos a sus respuestas con mayor conciencia, contrastarlas y enriquecerlas desde nuestra propia mirada.

Es precisamente en este punto donde encuentro uno de los aspectos que más me interesa: pensar nuestra relación con la IA como co-creación. Explicare esta idea desde el ejemplo de crear imágenes. Cada vez resulta más sencillo pedirle a una IA que transforme en imagen aquello que imaginamos. Nos arroja una propuesta y entonces probamos, corregimos, y volvemos a intentarlo hasta acercarnos a eso que estaba en nuestra cabeza. Entonces aparece una pregunta inevitable: ¿dónde queda nuestra creatividad?

Como humanidad, quizá no sea la primera vez que enfrentamos esta pregunta. Cuando apareció la fotografía, la pintura también tuvo que preguntarse qué lugar ocuparía frente a una tecnología capaz de representar la realidad, lo que resultó en su transformación.

Pienso que algo semejante ocurre ahora. La riqueza está en decidir qué hacemos nosotros con aquello que la IA produce. Puedo pedirle una imagen, pero después intervenirla, cuestionarla, transformarla, combinarla con otros lenguajes y llevarla hacia un lugar que inicialmente no estaba ahí. IA hace y yo también hago. Justamente ahí comienza la co-creación: cuando utilizamos la tecnología para fortalecer nuestra capacidad de decidir y sentir. La oportunidad está justamente en aprender a cuestionar, elegir y crear a partir de estas nuevas posibilidades. La IA puede ampliar nuestros referentes, abrir caminos y permitirnos explorar aquello que antes resultaba difícil imaginar o materializar. Por eso, más que aprender simplemente a usarla, necesitamos aprender cómo queremos relacionarnos con ella, reconociendo que nuestra creatividad, sensibilidad y capacidad de dar sentido siguen siendo fundamentales.

Publicado originalmente en MTP Noticias.
Más información
Material gráfico
Misael Chirino Durán
Fotografía
Ramón Tecólt González

Solicita Información

Sexo
Motivo

CAPTCHA This question is for testing whether or not you are a human visitor and to prevent automated spam submissions.